Experiencias de un español en Omán, un tranquilo país en la boca del Golfo Pérsico.

lunes, 5 de enero de 2009

India (I) Vuelo, Cochin y Boda

En España las bodas son en junio para escapar del frío. En Omán son en diciembre para escapar del calor.

En mi empresa y en todas las empresas con las que trabajo, soy el único no-indio, así que si en el trabajo me invitan a una boda ¿A dónde voy?

Pues a la tierra de los monzones, alejándonos otros 2.000 km más de España.

Al despegar se puede apreciar lo abrupto y seco del terreno. Esto es el final de Mascate, la marina, Hotel Al-Bustan, Qantab, Oman Dive Centre, y el Hotel Shangri-la.

Y esto es Kerala. El estado más verde de la India. Igualito que Omán. Aquí todo es selva, hasta se mete dentro de la ciudad, es impresionante.

Estamos en Cochin, la segunda ciudad más grande de Kerala. El paraguas es para no mojarnos con el sol, pues aunque estamos en diciembre, pica que no veas.

Amul es una marca de zapatos. Joota Kahin Ka! quiere decir ¡Mentiste! en hindi.

Y esto es una crema de zapatos. En Alemania, Austria y Francia las esvásticas están prohibidas con multa. La figura geométrica y palabra esvástica provienen del Indio antiguo (sánscrito) y te las encuentras por todas partes, tanto levógiras como dextrógiras. Son solo un símbolo de buena suerte.


El zapatero en cuestión no solo arregla y limpia calzado. También te abre cocos verdes a machetazos en mitad de la calle. Debe ser nuevo o hábil pues conté 10 dedos. Te los encuentras por todas partes (los pelacocos). El que tenga un corazón sensible que se salte el final del vídeo.

Para el entretenimiento de los invitados, se organizaron varias actividades durante los días de la boda. Una fue un viaje en barco por los canales de Cochin (backwaters). En esta zona hay tantos cuervos como indios y la leyenda dice que si atacas a uno el resto te sacará los ojos, por lo que les tienen mucho respeto. A mí me parecen elegantes, inteligentes y siniestros a la vez.

Los backwaters son la Venecia india y aunque al igual que Venecia, ha conocido tiempos mejores, el barco, la barca, la canoa y el kayak siguen cortando estas aguas tanto para guiris como nosotros,

como para los propios indios de excursión escolar (estas son indias musulmanas),

o para los pescadores de mar.

Los pescadores de tierra no cortan el mar ni vuelan, sacan los peces a paladas con sus redes chinas. Esto se hace en muy pocas partes del mundo y es rentable por la gran abundancia de peces.

Esto nos impresiona a todos los occidentales al llegar a Omán. Hombres indios andando por la calle cogidos de la mano o abrazados por el hombro o la cintura. Los indios son muy afectivos y esto es muy normal. Pero si vienen a visitarnos a España les tendré que decir que nosotros no lo encontramos tan normal, no vaya a ser que alguien les parta la cara (a mí ya me lo han hecho) (agarrarme de la cintura). Otra curiosidad son los apretones de mano. A mí me parece importante apretar firmemente y con la palma vertical, pero nunca me he parado a pensar cuanto tiempo he de apretar la mano de la persona a la que estoy saludando. Aquí es otro factor a considerar. Cuanto más tiempo, más afecto. Yo al principio no lo sabía y había un ingeniero que me ponía de los nervios pues parecía que se quería quedar mi mano de recuerdo.



Y este es el colmo del surrealismo. La verdad es que esta boda ha sido la más "diferente" en la que he estado. En el barco nos pusieron karaoke (muy popular en toda Asia) y como nadie se animaba, el mecánico del barco (ver mono azul de trabajo) nos dio unas serenatas hindúes de cuidado.



Naomi vino decidida a vestir de india en la boda. Lo bueno es que la seda es muy barata en la India, bueno, menos el billete de avión, todo es baratísimo en la India, pero la seda además de ser un chollo, es muy buena. La clave es la mano de obra. Es tan barata que todo lo que viene con mano de obra india es barato (comida, transporte, hoteles, restaurantes, etc.) . Por eso Naomi tiene un ejército de dependientes alrededor suya. Ríete de El Corte Inglés.

Hay varios tipos de vestidos indios. El más tradicional es el sari, que consiste en blusa y un paño de seda de 6x1 m enrollado alrededor del cuerpo (última foto) hay varias formas de enrollarlos y no es fácil, por lo que aunque Naomi compró un sari, para la ceremonia del día antes de la boda optamos por un shalwar kameez (más sencillo y muy elegante) a juego con mi traje y corbata.


El día antes se presenta a la novia (lo siento, no tengo fotos). Ella está en un sofá una esquina del escenario y la gente por turnos se sienta en el sofá, le dan los regalos (o no) y le pone unos dulces en la boca como señal de buena suerte. Nosotros lo hicimos, pero eso es porque somos invitados especiales, luego alguien me confesó que no todos los 2.500 invitados le dieron de comer dulces a la novia por evitar una hiperglucemia (no queda bien en un escenario) simplemente se los dan en la mano y ella los deja en un plato. Durante esta presentación, hay además canciones y bailes en el escenario principal.
Lo mejor de todo fue el kathakali (segunda parte del vídeo). Es una danza popular del sur de la India. Los bailarines interpretan con movimientos y gestos faciales espectaculares canciones que narran leyendas hindúes.
Me da mucha pena no haber grabado todo el baile porque sinceramente, me fascinó.

Este es el clásico personaje Kathakali.

Tienen que ejercitar los músculos faciales para poder realizar ciertos gestos y aguantar toda una representación.

Los que van disfrazados son siempre hombres, como en el teatro de Shakespeare.

La cena consistió en comida india de lo más variado. Entre los platos estaban el dragón pepino y dragón zanahoria.

O la ardilla calabaza

Para el día de la boda nos pusimos más formales, al igual que hace poco tuve que ponerme de smoking con pajarita en Inglaterra, aquí me puse un sherwani (yo soy el de la derecha). Naomi combinó los colores clásicos (naranja y oro) con blanco.

Estos son saris, y como veis, pueden ser de cualquier color, incluso blanco en una boda que no sea tuya, aunque ese es el color de la gente mayor. Lo único que hay que evitar es el negro (luto).


La ceremonia es musulmana y no tiene nada de especial (lo siento por el anticlimax), por lo que no la he grabado. Pero fijaros en el número de invitados. Para que os hagáis idea, desde donde yo estoy hacia atrás están todas las mujeres y delante mía solo hombres.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Seems it never rains in Southern California

But girl, don't they warn ya?
I pours, man it pours.
......................................Albert Hammond

(Da la impresión de que nunca llueve en el Sur de California.
Pero chica, ¿no te avisaron?
Diluvia, no veas si diluvia.)

Por mi profesión y por curiosidad muchas veces he hecho sin suerte esta pregunta a diferentes personas ¿Cuanto llueve aquí? ¿Cada cuanto? La respuesta la he encontrado yo solo:


Esto es en un viaje de trabajo a Dubai, el que conduce es un chofer Omaní (Yaya). Parece ser que en Dubai estuvo lloviendo 4 días. Yo me imagino al pobre alemán que haya reservado con 6 meses de antelación unas vacaciones a Dubai, al desierto, donde siempre hay sol, para escapar de la porquería de tiempo que hay ahora en el norte de Europa y se encuentre esto. Pobrecillo.


Por lo menos quedó un día precioso por la tarde, como nunca he visto en Dubai. Me como mis palabras de hace un par de posts.


Tienes que hacer clic sobre la imagen para ver el vídeo.
Lo de Mascate fue otra cosa. Solo llovió durante 45 minutos. Eso fue suficiente para llenar los Wadis y causar el caos total. Esta es la autopista de Mascate. Arteria principal que da acceso y atraviesa la ciudad. Como no hay puentes sobre los Wadis, cuando llueve, pasa lo que pasa.


Esto es la autopista, ahora río. Menos mal que llevábamos un todoterreno y a Yaya, todo un campeón. Yo no me hubiese metido a vadear ni con mi antiguo Focus ni con un Hummer.

Como no juega ni el Barça ni el Madrid, mejor que ver la tele es ver cómo se atascan los coches.

Este valiente se quedó en mitad del vadeo. A saber qué fue de el.
Mi conclusión es que aquí (en Omán) llueve como en Cartagena. Llueve poco, pero cuando llueve, diluvia.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Fuerte Nakhal y Wadi al Abyad

On the road again.
Goin' places that I've never been.
Seein' things that I may never see again,
and I can't wait to get on the road again.
Willie Nelson

Con este tiempo tan bueno, estamos en plena temporada de excursiones. De mayo en adelante solo podrá ser buceo, y actividades cerca de un aparato de aire acondicionado o una piscina.

Así que nos fuimos a recorrer nuestro primer wadi. Atención a esa palabra pues se va a repetir mucho en este blog. En Omán no hay lagos ni ríos. Hay oasis y wadis. La única diferencia es que en los lagos y ríos siempre hay agua. En los oasis a veces hay un lago, a veces hay un charco y a veces solo hay un pozo donde a veces hay agua. Los wadis son como las ramblas pero no en su acepción de "lugar de Barcelona donde los turistas son privados de sus carteras", más bien "Lecho natural de las aguas pluviales cuando caen copiosamente". Dice nuestro libro de rutas por Omán que el Wadi al Abyad suele tener agua todo el año, pero solo llega al mar cuando llueve copiosamente. Todavía estoy investigando cuanto llueve aquí. Nadie me da una respuesta clara. En los tres meses que llevamos en Omán he visto llover 3 veces durante unos 30 minutos.

Al igual que uno para en el Monasterio de Piedra cuando pasa por Calatayud recorriendo la por la NII, nosotros paramos en el Fuerte de Nakhal al pasar por Nakhal recorriendo la ruta 13.

Los lugareños dicen que aquí no vive ninguna Dolores. Me he debido equivocar en algo. Hablando en serio, la arquitectura del fuerte y de las viviendas me resulta muy familiar. No es debido a lo que estudié en historia de la construcción o a mis viajes por Asia y África. La verdad es un poco triste. He pasado muchas horas al ordenador jugando en red con mis amigos a destruir a las tropas de Rommel en África. Estos sitios me parecen escenarios virtuales donde de un momento a otro va a salir un soldado alemán con un Panzerfaust al hombro apuntándome con una Luger y gritando ¡achtung! Es más probable es encontrarme un turista alemán rojo como un tomate con una mochila Swiss Army al hombro apuntándome con una Nikon y gritando ¡Smile!

Espero que estos sitios pronto me recuerden solamente a Omán, la tierra de las nuevas oportunidades.

Odio las Nikon, son complicadísimas. Este es nuestro amigo Santiago, el nos sacó de casa para venir aquí.

Si no fuese por su 4x4, hubiésemos tenido que caminar una hora de ida y una hora de vuelta extra atravesando esta enorme extensión de grava que no es otra cosa que el lecho de un río que rara vez lleva agua, pero cuando la lleva cubre la mitad de la foto. Los surcos del centro son el camino hecho por los todoterrenos.

Una cosa muy buena de este wadi es que está muy cerca de Mascate (110 km) si alguien viene de visita, esta puede ser una buena opción para uno de los días, una vez que tenga mi Jeep Wrangler.

Efectivamente, hay agua.

Y peces, por lo que debe ser constante.

Más fauna, una salamandra.

Las patas delanteras parecen brazos.

Libélula globe skimmer (pantala flavescens). Mi mejor foto de un insecto. Merece la pena hacer click sobre estas fotos y verlas en grande.

Además de los colores de la fauna, los colores del agua son espectaculares. Aquí tenemos una costra blanca formada por las sales que el agua va erosionando poco a poco.

Aquí es azul turquesa,

aquí marrón óxido,

y aquí verde mar.



Naomi no se deja grabar, pero aunque se escondió detrás de mí, aparece en el vídeo.


Si todavía hay alguien que no me haya visto hacer un strip-tease, ahora tiene la oportunidad. Me traje bañador, pero lo olvidé en el todoterreno. No pensaba encontrar tanta agua en Omán.

Después del tentempié en este palmeral, comenzamos el camino de vuelta.

Los intrépidos exploradores

regresan al campamento base.

Las formaciones rocosas son impresionantes. Este es el paraíso de un geólogo.

Un botánico tiene menos trabajo, hay adelfas, palmeras, arbustos y poco más. Como compensación dejo esta pregunta ¿cómo se llama esta planta?

Esta va para mi colección de caminos y carreteras.

Aquí hay dos estaciones, un invierno primaveral y un verano infernal. El invierno primaveral incluye el otoño, por eso se ven los nidos de pájaros.

En la boca del wadi hay un bosque de palmeras.

Estoy haciendo fotos de omaníes poco a poco. No es fácil pues no les gustan las fotos, sobre todo a las mujeres, sobre todo en el campo y por encima de todo si por encima de todo tienen varios kilos de no se que plantas. Las mujeres de campo como esta suelen ir muy coloridas, en la ciudad prevalece el negro. Los hombres van casi siempre de blanco.

Y hasta aquí puedes leer.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Dubai road trip

El otro día tuvimos que irnos de Omán porque caducaban nuestros visados. El procedimiento es ir a otro país y a la vuelta a Omán te sellan de nuevo el pasaporte con un visado de turista durante 1 mes.

Así que tomamos la carretera 44 que une Omán con los Emiratos Árabes Unidos y es la ruta normal entre Mascate y Dubai. Es un viaje muy variado. Al principio bordeas la costa, luego vas por un desierto de piedras, la frontera entre Omán y los Emiratos es atravesando montañas y al final, llegando a Dubai, recorres un desierto de una arena de un color entre rojo y naranja de lo más hermoso.

(haz clik sobre la foto para verla en grande)
En la carretera te puedes encontrar cualquier cosa. Foto: Naomi


Por cierto, este es el coche que estamos conduciendo, un Nissan Altima. No se porta ni la mitad de bien que el Focus, pero es muy potente.

Tienes que hacer click sobre esta foto para verla en grande. Me ha gustado tanto que la he convertido en el banner del blog. Es una manada de burros salvajes o mejor dicho, una burrada. No es broma. Los burros domésticos han sido liberados por sus dueños y sustituidos por todoterrenos. Ahora viven a sus anchas en el desierto.

Ruta 44. Tras esas montañas se encuentran los Emiratos Árabes Unidos.



Esta es la bienvenida que los Ángeles del Infierno nos dieron al llegar a los Emiratos Árabes Unidos. Esto es en medio de la ruta 44.




La situación era de película, no me hubiese sorprendido encontrarme a Mel Gibson y Tina Turner parados en el arcén.


Esta es la Sheikh Zayed Road (en árabe: شارع الشيخ زايد) en 1991. Es la autopista más larga de los Emiratos. Discurre paralela a la costa.



Esta es la Sheikh Zayed el otro día. Viene a ser como la Gran Vía Madrileña en los años 10 y 20. No os riáis, la Gran Vía fue una obra revolucionaria y hasta tuvo el rascacielos más alto de Europa, el edificio de Telefónica, aunque solo duró 2 semanas.

El paralelismo más interesante es el de Nueva York en los años 30, donde los edificios competían por ser el techo del mundo. El ganador fue el Empire State Building que fue completado en mayo de 1931, en mitad de la gran depresión.

Este es el Burj Dubai, actualmente el edificio más alto del mundo (hoy va por los 700 m). Y se terminará en septiembre de 2009, en mitad de la mayor depresión mundial. Su altura es un secreto, pero se prevé que supere los 818 m.

Esta es una obra que a mí me fascina. El metro de Dubai. En Mascate es carísimo excavar, pues el terreno es muy duro. En Dubai es carísimo porque aunque es muy blando (arena) tienes agua de mar a los pocos metros. Así que han hecho gran parte del recorrido por viaductos. La primera parte estará funcionando en 2009. Cuando finalice en el 2010 será el sistema de transporte automatizado (no tiene conductor) más largo del mundo (70 km).

Lo mejor es el proceso constructivo. El viaducto está calculado no para soportar el peso del los vagones, sino para soportar el peso de la máquina amarilla que veis en la foto. Este bicho suspende las dovelas mientras se unen, cablean y hormigonan. Cuando se termina el tramo, la máquina avanza y realiza el siguiente salto de pilona a pilona. Con este rollo técnico que solo interesa a frikis como yo creo que he perdido a la mitad de mis escasos lectores. ¡Y solo tengo 1 seguidor! ¿No se va a apuntar nadie más? Solo es un click en la columna de arriba a la derecha.


En esta foto no me he lucido, pero este es el Hotel Burj Al Arab (Torre Arábica). Es el más lujoso del mundo (7 estrellas) y el segundo más alto. Ahí donde lo veis, tiene 321 m. Es más alto que cualquier edificio en Europa. Las Torre que construí para la Mutua en el Madrid solo tiene 250m.

Dubai está casi siempre cubierdo de este cielo parduzco (arena en suspensión). Por eso la mayoría de las imágenes de Dubai son generadas por ordenador. Así te evitas el polvo, las gruas y las zonas sin construir (puro desierto en la ciudad).

Este es el sueño de Dubai. Un Manhatan azul y verde como si estuviese en la selva costarricense.


Esta es la realidad. No es nieve, sino arena. Nadie como los Dubaitíes para vender sueños.


Esto no es arena, sino nieve. Es la estación de ski cubierta más grande del mundo (En Dubai está todo lo más grande, alto o largo de este planeta). Mide como 3 estadios de fútbol y bajas una altura equivalente a 25 pisos.

Es muy curioso ver cómo alucinan los árabes con la nieve.


Este es "1 Dubai" otro superrascacielos projectado para Dubai.

Dentro del Meraas Jumeira Gardens Project, la siguiente locura en Dubai.



Al final encontramos la oficina que estábamos buscando. Estaba prácticamente encima del Fridays de Dubai. Así que antes de volver nos hicimos pasar por turistas americanos e hicimos el ritual de visitar el Fridays del lugar. No se que pensarán los estadounidenses del Fridays del Bernabeu atendido por españoles, pero un Fridays atendido 100% por filipinos que no se enteran de que va la copla se me hace raro.

¿Te has apuntado?